E s t u d i o  J u r í d i c o   I n t e g r a l                                                                             Dr. Roberto Carlos Barreiro

                                        E s t u d i o  J u r í d i c o   I n t e g r a l                                                                             Dr. Roberto Carlos Barreiro

Página Web: http://www.estudiojuridicodrbarreiro.com

¿LOS VOLUNTARIOS ENTORPECEN EN VEZ DE AYUDAR?

Una polémica desatada en la tragedia de Haití

 

(RENA) Varias organizaciones de España advirtieron días atrás a todos los ciudadanos dispuestos a “lanzarse a la aventura” que los cooperantes sin calificación provocan problemas en Haití en lugar de ayudar a las víctimas del terremoto que mató a cientos de miles de personas o contribuir a la reconstrucción. 

Consultado por RENA, el doctor Daniel Russo, titular de la Defensa Civil de la ciudad de Buenos Aires, sentenció: “El voluntariado o voluntarismo sin preparación representa una carga más para las organizaciones, y eso no es todo, esta carga se lleva el vaso de agua o el bocado que necesitan los verdaderos afectados”.

Buenas intenciones, pésimos resultados

La Plataforma del Voluntariado de España, el Centro de Estudios en Desastres y Emergencias y Cruz Roja Española advirtieron a finales de enero pasado a todos aquellos ciudadanos dispuestos a “lanzarse a la aventura”, que los cooperantes sin cualificar provocan problemas en Haití en lugar de ayudar a las víctimas del sismo o contribuir a la reconstrucción.

En diálogo con Europa Press, la vocera de la Plataforma del Voluntariado de España, Olga Berrios, reveló que desde que se produjo el terremoto, un centenar de personas se comunicaron con la entidad ofreciéndose a viajar a Haití sin tener formación previa, algo que “está pasando en muchas ONG”.
“Hay gente que piensa que las ONG estamos llevando voluntarios al terreno, cuando en la mayoría de los casos los que están allí ya trabajaban en Haití antes del seísmo. No se está mandando gente y cuando se hace, son personas formadas y profesionales que cumplen unos estándares y que tienen una experiencia lo suficientemente amplia como para no generar más caos en una situación de por sí caótica”, explicó.

Berrios narró el caso de personas que se desplazaron al país devastado “sin ser autónomos”, es decir, sin el material necesario (fundamentalmente agua y gasolina) como para desenvolverse sin tener que recurrir a las ONG en la zona para asistir a la población afectada por el terremoto.

La situación “era ya muy complicada antes del seísmo, como lo es en muchos otros países” por lo que la gente, dijo, debe preocuparse por los países en situación de vulnerabilidad absoluta “antes de que llegue un desastre”. La Plataforma llamó a recibir formación en ayuda humanitaria o iniciar un recorrido de voluntariado en su propio entorno.

El portavoz de Cruz Roja Española, Miguel Ángel Rodríguez, dijo a ese medio europeo que “es de agradecer la muestra de solidaridad” de muchos ciudadanos, pero que “para ser efectivos, la organización ya tiene unidades de emergencia configuradas con equipos profesionales y materiales ya estandarizados, es decir, gente cualificada organizada en unidades de respuesta” específicas.

La investigadora de Acción Humanitaria del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Ayuda Humanitaria (IECAH), Irene Arcas, dijo que “no vale cualquiera” para viajar al terreno porque la realidad de Haití “es muy dura y no todo el mundo está preparado para ver lo que van a ver, desde amputaciones en la calle hasta cadáveres abandonados” y, además, hace falta cierta “formación académica” y “mucha experiencia”.

“Una cosa es la voluntad, pero muchas veces presentarte allí por tu cuenta sin tener nada concreto que hacer entorpece el trabajo de los profesionales que sí están desempeñando una labor. Además, te expones a un grave peligro porque al no formar parte de ninguna operación coordinada, por ejemplo, desde la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo (AECID) nadie sabe que estás allí ni en qué situación te encuentras”, alerto.

El director del Centro de Estudios en Desastres y Emergencias (CEDEM), Alejandro López Carresi, continuó: para acudir a la zona el voluntario de acción humanitaria debe reunir “ciertas aptitudes personales, especialmente psicológicas”, junto a conocimientos específicos para la labor a desempeñar, sea en cuestiones de agua y saneamiento o en comunicaciones.

“No sólo vale saber mucho tienes que conocer el tipo de situación en la que te encuentras”, explicó. Porque no es igual la situación ante una catástrofe que en un conflicto bélico. “La gente va allí sin tener conocimientos mínimos, creen que todo es lo mismo y van con la misma actitud de temor y desconocimiento, lo que no contribuye al desarrollo de la misión”, finalizó.


De voluntarios a afectados

“El voluntariado o voluntarismo sin preparación representa en las situaciones de emergencias o desastres una carga más para las organizaciones, y eso no es todo, esta carga se lleva el vaso de agua o el bocado que necesitan los verdaderos afectados”, dijo a este medio el titular de la Defensa Civil porteña.

“La concurrencia a una zona de desastre debe realizarse desde una organización que conlleve capacitación y acuerdo con las autoridades, más una logística apropiada que otorgue autosuficiencia para operar durante varios días, mientras se reestablece la logística en la región”, explicó.

“Un voluntario sin preparación ni contención institucional posiblemente se quiebre y se sume así innecesariamente a la lista de afectados.

Es más efectivo colaborar mediante las adecuadas donaciones desde lejanos lugares que movilizarse llevado por un mezquino interés de protagonismo disfrazado de solidaridad”, sentenció Russo.




Esta nota es de autoría de J.I.Manchiola, periodista de Agencia RENA

Blog Stats

  • Total posts(873)
  • Total comments(0)

Forgot your password?